lunes, 17 de enero de 2011

Sherlock Holmes


Sherlock Holmes, personaje ficticio creado en 1887 por Sir Arthur Conan Doyle, es un detective asesor de Londres de finales del siglo XIX, que destaca por su inteligencia y hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles. 

No es muy ordenado en la rutina cotidiana, es muy habilidoso disfrazándose, fuma en pipa, le gustan las galletas, toca el violín (un Stradivarius, a menudo a horas poco adecuadas) con maestría, es un experto apicultor, excelente boxeador, tiene un gran conocimiento científico, en especial en química, y, cuando se aburre por falta de los retos intelectuales que suponen sus casos, consume cocaína en una solución al 7% (esto sólo se menciona en el libro El signo de los cuatro, publicado en 1890), la cual deja gracias a la insistencia de Watson, con quien vive hasta finales del siglo XIX en el número 221B Baker Street, en Londres.


Sherlock tiene un hermano siete años mayor, Mycroft Holmes, que posee una capacidad de observación y de deducción mayores que las suyas, pero es incapaz de aplicar sus habilidades a una actividad detectivesca, ya que no tiene ni ambición ni energía. Es miembro y cofundador del Club Diógenes, y es mencionado en cuatro historias de Sherlock Holmes: El intérprete griego, El problema final, La casa vacía y Los planos del Bruce-Partington. El problema es que Mycroft carece de sentido práctico, lo que se ve claramente en El intérprete griego, donde su titubeante aproximación al caso casi le cuesta la vida a su cliente. En la historia de Los planos del Bruce-Partington Holmes revela a Watson que su hermano Mycroft, aunque no conste, ocupa un cargo importantísimo en el gobierno británico hasta el punto que, como dice Holmes, «no mentiría si digo que a veces el gobierno es él».

El primer caso en el que Sherlock interviene de joven, según le cuenta a Watson, es en la aventura de La corbeta Gloria Scott (1893), en la cual ayuda a un amigo a descifrar un mensaje codificado.
Doyle basó el método deductivo de su personaje en el proceder de uno de sus profesores en el Edinburgh Royal Infirmary, donde estudió medicina, Joseph Bell.

Aunque muchos han negado esta opción, el escritor basó su descripción de Holmes en un antiguo amigo de la facultad, llamado Sherrinford, el cual llegó a formar parte de Scotland Yard, aproximadamente hacia el año 1944, gran amigo y aliado de Conan Doyle y cuyas descripciones de vivencias policíacas inspiraron muchas de sus obras.


Curiosidades

  • La célebre frase «Elemental, mi querido Watson» ("Elementary, my dear Watson") no aparece en obra alguna de Conan Doyle sobre Sherlock.
  • Holmes. Se suele creer que aparecía en una de las historias cortas de El jorobado (The Crooked Man, en las Memorias de Sherlock Holmes), pero en el original en inglés, así como en algunas traducciones, la palabra «elemental» y la frase «mi querido Watson» aparecen por separado.

La pelicula:


Miré la pelicula el jueves 14 de junio, debo decirles que es muy buena, la recomiendo, me gusto muchisimo. Siempre me han gustado las peliculas de detectives y mucho mas cuando la epoca es del siglo XIX. La actuacion de Robert Downey como Sherlock Holmes, es muy buena y divertida. Y como el Dr Dr.Watson es  Jude Law es el mejor amigo de Holmes y su aliado, cirujano y un veterano de guerra. Como siempre un heroe debe tener siempre un buen compañero. Holme es un exentrico detective, obsesivo con sus casos, que fuma pipa, que le gusta disfrasarce, es bueno para las peleas, y puede deducir muchas cosas de una persona con solo observarla y lo veremos tocando un violin muy chistoso.


Aqui les dejo el trailer para que miren un poco de las aventuras divertidas de Holme y su amigo Watson.






miércoles, 12 de enero de 2011

El KIWI

El kiwi


Símbolo nacional de Nueva Zelanda, el kiwi es una de las aves más raras que se conocen. Quedan tres especies: el kiwi pardo, Apteryx australis, que con 55 cm de longitud y 3,5 k de peso es el de mayor tamaño; el kiwi manchado menor, A. owenii, de 35 cm de largo y 1,2 k de peso; y el manchado mayor, A. haastii, de tamaño intermedio. Los tres especímenes, adaptados a la vida terrestre, tienen alas, pero son tan diminutas que quedan camufladas bajo el plumaje que, dicho sea de paso, está formado por pequeñas cerdas. Los kiwis incluso han perdido la quilla del esternón, una pieza del esqueleto aviar que sirve para el anclaje de las alas y, por tanto, para poder volar.