martes, 5 de abril de 2011

La conciencia

Hoy he querido publicar sobre este tema, que me interesa mucho, “La conciencia”. Pues bien esto forma parte de nuestra vida, es importante en nuestras decisiones en cualquier parte del mundo. Forma parte de nuestro libre albedrio. En la televisión es muy común encontrar la conciencia representada en diferentes maneras como: El cuento de Disney de Pinocho, en que la conciencia está representada por un grillito llamado “Pepito”; siempre el pobre pepito le repetía a pinocho que no hiciera esto, que no hiciera lo otro porque estaba mal y Pinocho nunca le hacía caso y es por eso que Pinocho siempre se metía en problemas. En otras películas siempre la conciencia la representan por un ángel que está en nuestro hombro advirtiendo a la persona que no tome una mala decisión y la parte de una mala conciencia la representan por un diablito que también está en nuestro hombro.




En fin en muchas maneras se puede representar nuestra conciencia, pero lo más importante no es saber si tenemos conciencia; sino que hay que aprender a escuchar nuestra conciencia. Por creación de Jehová todas las personas tenemos una conciencia que nos ayuda a hacer mejores las cosas, sin tener que sufrir la consecuencia de que nos esté martillando una y o través nuestro corazón por no tomar una buena decisión o no poder dormir por lo mismo; sin embargo hay personas que tienen endurecida la conciencia como una puerta de metal de acero reforzada con varios candados y cadenas.



Según el Wikipedia dice que la “Conciencia se refiere al saber de sí mismo, al conocimiento que el espíritu humano tiene de su propia existencia, estados o actos. Conciencia se aplica a lo ético, a los juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones. Una persona cloroformizada recobra la conciencia al cesar los efectos del anestésico. Una persona "de conciencia recta" no comete actos socialmente reprobables”. Bueno es obvio que para tener una buena conciencia hay que estar bien despiertos jejejeje; pero ¿Para una buena conciencia hay que tener conocimientos de reglamentos que prohíben hacer cosas malas? En efecto hay que tenerlos pero la conciencia es mucho más que saber de reglamentos, la conciencia también es sentimiento, sentir desde lo más profundo de muestro corazón lo que está mal o bien. Les tengo un ejemplo que encontré en la biblia.


José hijo de Jacob, creo que muchos de ustedes conocen la historia de este personaje, José era famoso por lo que interpretaba sueños. Él fue vendido por sus propios hermanos ya que tenían envidia de que Jacob o (Israel) tuviera mucha más atenciones con José (génesis 37:28). Cuando fue vendido a Potifar un oficial de la corte de Egipto, y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía. (Genesis 39:4), Potifar tenía una gran confianza a José.


José era un hombre de muy hermosa figura (Génesis 39: 7) por la cual la esposa de Potifar se fijó en él, ella le proponía que se acostara con él, pero él no quería traicionar la confianza que había puesto Potifar en el, así que se negaba día tras día. (Génesis 39: 8 y 9)La esposa de Potifar estaba tan enojada que engaño a todos que era José el que quería acostarse con ella. (Génesis 39:14). Entonces cuando Potifar escucho estas palabras que le dijo su mujer se encendió su ira y lo tomó y lo echó en la cárcel, en el lugar donde se encerraba a los presos del rey; y allí permaneció en la cárcel. (Génesis 39:20). Pero a pesar de todos los sufrimientos que le paso a José, él no se arrepintió porque hizo lo que estaba bien. Si conocen el final de José sabrán que el próspero después en Egipto siendo el segundo más grandes de la casa de Egipto. (Génesis 41:40)
Para analizar: ¿Por qué José no quiso acostarse con la mujer de Potifar? En aquel tiempo de José aun no existían las leyes mosaicas, no había ninguna ley que dijera “no adulterar”, lo de “no codiciar a la mujer de tu prójimo”; sin embargo José no quiso pecar contra Dios, porque él sabía muy dentro de su ser, que lo que le pedía la mujer de Potifar estaba mal y tampoco podía traicionar la confianza que se había ganado con Potifar. (Génesis 39: 8 y9). Muy contrario a lo que hizo David que sabiendo reglamentos (leyes mosaicas) se atrevió a pecar contra Dios y se acostó con la mujer de Urias (2 Samuel 11: 2, 3 y 4). Algo que le costó muy caro a David, después él se arrepintió; pero si hubiera escuchado su conciencia a tiempo, se hubiera ahorrado mucho sufrimiento.



Hay que sensibilizar nuestra conciencia, los reglamentos son útiles, pero si no tomamos buenas decisiones ¿De qué nos sirven? Aprendamos las leyes y unamos esos conocimientos con nuestra conciencia, para que el día de mañana no nos pase como David, él fue un gran rey, pero cometió errores que perjudicaron a un hombre inocente. No esperemos dañar a alguien para darnos cuenta de nuestro error. “Sigamos nuestra buena conciencia como lo hizo José”.