jueves, 10 de mayo de 2012

1.618...






La sección áurea, un término que muchos ya han escuchado y algunos seguramente es la primera ves que lo escuchan. He investigado un poco sobre esto y me ha impresionado todo lo que encontré.

Pues existe un número que rige muchas cosas a nuestras alrededor, que la podemos encontrar en cuerpos geométricos, la naturaleza, en el cuerpo humano, en pinturas y en muchas otras cosas más. Si quieres saber cual es este número sigue estas instrucciones:

Escribe la secuencia de los números de Fibonacci:

0 +1 + 1 + 2 + 3 + 5 + 8 + 13 + 21 + 34 + 55 + 89 + 144 + 233 + 377 + 610…

Ahora divide cada término por el anterior ejemplo: 610 / 377= 1.618…
                                                                                 377 / 233= 1.618…
                                                                                 233 /144=  1.618…
                                                                                  144 / 89 = 1.617…
                                                                                    89 / 55 = 1.618…

El resultado, el número PHI que equivale a 1.618…
… y si lo dividimos al revés el resultado será: 0.618 



La sección áurea es la llamada proporción perfecta o divina proporción, este descubrimiento fue realizado por el italiano Leonardo Pizano, mejor conocido por FIBONACCI, claro que según lo que leí, este número ya había sido descubierto por el griego Euclide. Pero esta proporción no solamente ha sido descubierta, sino que se ha valido de ella para la composición estética, como lo es, el diseño grafico, o las fotografías.

Para poder entender más sobre este espectacular fenómeno. Hablemos de algunos ejemplos:

En la naturaleza: La composición ramificada de un árbol, contiene números Fibonacci, la mayoría de las flores poseen 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34… pétalos.

Si nos fijamos bien en el corazón de muchas flores como los girasoles o margaritas, también podemos ver espirales, cuyo número corresponde a un número Fibonacci. Este tipo de espiral es muy común en la naturaleza como los caracoles, microorganismos, y hasta las galaxias más lejanas, cuernos de carneros, moluscos, colmillos de elefantes, huracanes y tornados. ¿Casualidad o parte de la arquitectura de un creador?



O como dijo Galileo Galilei, “Las matemáticas son el alfabeto con el cual Dios ha escrito el universo”.