martes, 31 de mayo de 2016

Frases de la semana: Oscar Wilde



He terminado una novela de Oscar Wilde llamada: El retrato de Dorian Gray. Este libro es acerca de la eterna juventud y el precio que se paga por ello, de qué forma nos condenamos por la busqueda del placer en exceso y de los bienes terrenales. Es una novela que jira en torno al narcisismo. He recopilado muchas frases muy buenas de este libro.
¿Que frases le gustaron más a ustedes? o ¿Cuáles odiaron más? ya que este libro presenta frases muy sarcasticas.

Frases de Oscar Wilde
El retrato de Dorian Gray


Sólo hay una cosa en este mundo peor que el que hablen de uno, y es que no lo hagan.

La belleza, la verdadera belleza, acaba allí donde empieza una expresión intelectual.

He aprendido a amar los secretos. Parecen ser lo único capaz de prestarle cierto misterio o fantasía a la vida moderna. Lo más banal resulta delicioso con sólo esconderlo.

El único atractivo del matrimonio es que convierte una vida de engaños en algo indispensable para ambas partes.

La naturalidad no es más que una pose, y la más irritante de las que conozco.

Puedo creer cualquier cosa siempre que resulte absolutamente increíble.

Nosotros, pobres artistas, tenemos que dejarnos ver en sociedad de tanto en tanto, lo suficiente como para recordarle al público que no somos unos salvajes. Con un frac y una corbata blanca, cualquiera, hasta un agente de bolsa, puede lograr que se le califique de civilizado.

La conciencia y la cobardía son realmente lo mismo.

La risa no es un mal comienzo para la amistad, y es con mucho su mejor final.

Todas las precauciones son pocas cuando se trata de elegir enemigos. Yo no tengo ni uno sólo que sea estúpido.

No me gustan los hermanos. Mi hermano mayor se empeña en no morirse, y los más pequeños parecen decididos a seguir su ejemplo.

No puedo evitar el detestar a mis parientes. Supongo que proviene del hecho de que ninguno de nosotros soporta que otras personas tengan sus mismos defectos.

No hay nada que el arte no pueda expresar.

Los poetas carecen de tantos escrúpulos. Saben lo útil que es la pasión para publicar. Hoy en día, un corazón destrozado produce un gran número de ediciones.

Un artista debe crear cosas bellas, pero nada de su propia vida debería expresarse en ellas. Vivimos en unos tiempos en los que el hombre trata el arte como si fuese una forma de autobiografía. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza.

Sólo discute el que se encuentra perdido intelectualmente.

Lo peor de vivir un romance de cualquier tipo es que le hace a uno perder todo sentido del romanticismo.

Los que permanecen fieles sólo conocen el lado trivial del amor: son los infieles los que sufren sus tragedias.

Las mujeres son incapaces de apreciar la belleza; al menos las que son honestas.

La buena influencia no existe. Toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Porque influir en una persona significa entregarle el alma. Ya no piensa con sus propios pensamientos, ni se consume en sus propias pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que existe tal cosa, son algo prestado. Se convierte en el eco de una música ajena, en el actor de un papel que se ha escrito para otro.

Hoy en día, la gente tiene miedo de sí misma. Han olvidado su principal deber, el deber que uno tiene consigo mismo. Naturalmente, son caritativos. Dan de comer al hambriento y de vestir al mendigo. Pero privan de alimento a su propia alma y están desnudos.

Hasta el más valiente de entre nosotros se teme a sí mismo.
Los grandes acontecimientos del mundo tienen lugar en la mente. Y es también en la mente, sólo en la mente, donde se cometen los grandes pecados.

La juventud es lo único que vale la pena.

¡Siempre! Odiosa palabra. Me echo a temblar cada vez que la oigo. ¡A las mujeres les gusta tanto utilizarla! Estropean todo romance al querer que sea eterno.

La única diferencia entre un capricho y una pasión de por vida es que el capricho dura algo más.

Me pregunto quién definió al hombre como un ser racional. Fue la definición más prematura que se ha hecho nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional.

La indumentaria del siglo diecinueve es detestable. Resulta tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que le queda a la vida moderna.

¡Qué jaleos arma la gente con la fidelidad! Incluso en el amor es una pura cuestión de fisiología. No tiene nada que ver con nuestra voluntad. Los jóvenes quieren ser fieles pero no lo logran.

No necesito dinero. Sólo los que pagan sus facturas lo necesitan y yo nunca pago las mías.

Las jóvenes americanas son tan hábiles en ocultar a sus padres como las inglesas en esconder su pasado.

Me gusta saberlo todo sobre mis nuevos amigos, y nada sobre los viejos.

Detrás de lo exquisito de este mundo siempre se oculta una tragedia.

Para recuperar la juventud, sólo hay que repetir las locuras de entonces.

Hoy en día la mayor parte de la gente muere de una especie de sentido común progresivo, y descubren cuando es demasiado tarde que lo único de lo que uno jamás se arrepiente es de sus propios errores.

El único público literario que hay en Inglaterra son los lectores de diarios, libros de texto y enciclopedias. De todos los pueblos del mundo, el inglés es el que tiene menos sentido de la belleza en literatura.

La puntualidad es el ladrón del tiempo.

Hoy en día, la gente sabe el precio de todo, pero no conoce el valor de nada.

Los hombres se casan por cansancio; las mujeres por curiosidad; y ambos resultan decepcionados.

No creo que me case. Estoy demasiado enamorado.

Las mujeres representan el triunfo de la materia sobre la mente, y los hombres el triunfo de la mente sobre la moral.

En cuanto a la conversación, sólo hay cinco mujeres en todo Londres con las que merece la pena hablar, y dos de ellas están excluidas de la sociedad respetable.

La búsqueda de la belleza es el auténtico secreto de la vida.

Una grande passion es el privilegio de los que no tienen nada que hacer. Es la única ocupación de las clases ociosas de un país.

Los que sólo aman una vez en la vida son los verdaderamente superficiales. A lo que ellos llaman lealtad y fidelidad, yo lo llamo letargo de la costumbre o falta de imaginación.

Cuanto más vivo más me convenzo de que todo lo que era suficientemente bueno para nuestros padres no es lo bastante bueno para nosotros.

El patetismo no me conmueve, pero la belleza, la sola belleza, puede llenarme los ojos de lágrimas.

Cuando uno está enamorado, siempre comienza por engañarse a uno mismo y acaba engañando a los otros. En eso consiste lo que el mundo llama un romance.

A la gente le encanta deshacerse de lo que más necesita. Es lo que yo llamo los abismos de la generosidad.

Siempre nos malinterpretamos a nosotros mismos y rara vez logramos entender a los demás.

Nuestro futuro será igual a nuestro pasado, y el pecado que un día cometimos con pesadumbre de nuevo lo cometeremos muchas otras veces, y con alegría.

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Con esto concluyo. Debo decir que hay más frases, este libro está inundado de buenas frases, pero son demasiadas para publicar en este blog, asi que espero que disfruten también el libro. Nos vemos la otra semana.

viernes, 27 de mayo de 2016

Mi primer cuento

Hola, bienvenidos todos!

He terminado con un taller llamado: "Técnicas de narrativas", así que he disidido realizar una nueva sección sobre cuentos o relatos en mi blog. En estos cuentos aplicaré las diferentes técnicas que he desarrollado a lo largo del curso. Pero OJO, debo de advertir que No soy una escritora. Pero me gustará mucho compartir con ustedes lo que he realizado en estos tres meses. Esperando sus comentarios.

Mi primer micro relato que publicaré se llama La Mocuana, utilizando la "subversión de la historia", es decir utilizaré una historia real o ficticia,  que muchos nicaragüenses conocen para transformarlo en un producto diferente.

Foto de: http://www.decemuladores.com.  Historias-de-nicaragua

La mocuana
Microrelato
Helen Hernández B.

Las maquinarias llegaron al lugar como monstruos gigantes, sin antes disfrazarse de “Salvadores”. Botaron los árboles e hicieron sus grandes construcciones. Los ríos se secaron y los animales huyeron a otros lugares. Las minas arrebataron todo. La gente que nació en esas tierras entregó todas sus riquezas a cambio de un futuro incierto. Solo se escuchó un suspiro y alguien que dijo:

Ay Miguel, eso pasa cuando te dejas enamorar y luego te quitan todo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Seguimos siendo los mismos


Hola blogueros del mundo.

“En los días que corre la gente, sabe el precio de todo y el valor de nada.”  Oscar Wilde

El siglo 21, un siglo en que se ve el avance tecnológico avanzando más y más. Aunque es una lastima que mientras la comida sube de precio, la tecnología baje el precio de formas impresionantes. Aunque este siglo podría considerarse muy diferentes a otros siglos viéndolo desde el avance tecnológico o medio ambiental, hay muchas cosas que siguen siendo las mimas. El ser humano en su sed de ser el "más fuerte", y ante nuestra evidente insensibilidad ante los sufrimientos ajenos, hemos sido capaces y somos capaces de auto destruirnos y destruir a los demás sin piedad, con el único objetivo de demostrar nuestra superioridad ante otros humanos. Y el orgullo desmedido sigue siendo una pauta a que ningún país de su brazo a torcer. Porque creen todos tener la razón. Debo decir que no soy partidaria de estar a favor o en contra de algún país, creo que es importante ver las "dos caras de la moneda" para tener una opinión sobre quienes son los verdaderos "culpables" de que el mundo esté como esté.

Debemos cambiar!

Pero no es fácil, es una gran utopía pensar que el ser humano inicie a valorar muchas cosas que normalmente no observan. Ni dejar la insensibilidad que crece más y más en nuestra sociedad. Es difícil decir que los seres humanos dejarán de ser lo que son. Sin embargo si queremos disfrutar esta gran aventura que es la vida es tiempo de iniciar a buscar lo que verdaderamente  tiene valor y disfrutarlo.